Google+ Los Colores de la Noche: octubre 2011
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domingo, 30 de octubre de 2011

El "seeing" (o la difícil tarea de escoger el momento y lugar adecuados)

A no ser que dispongamos de un observatorio fijo (algo que no es frecuente) realizar una observación astronómica supone una serie de preparativos que requieren tiempo y esfuerzo: cargar el equipo, desplazarnos al lugar de observación, montarlo, estacionar y alinear el telescopio... y cuando finalizamos hay que desmontar, regresar a casa y descargar el equipo. Y no se trata de un simple maletín, sino de varios bultos voluminosos y pesados que normalmente ocupan todo el maletero y los asientos traseros del coche. Se puede comprender la contrariedad que supone comprobar, una vez montado todo, que poco se puede hacer porque las condiciones de observación son pésimas. Por eso es conveniente en la planificación de nuestra salida tener una idea de lo que nos va a permitir observar la atmósfera terrestre y su bendita manía de no estarse quieta.

Antes de plantearnos hacer una salida deberíamos tener en cuenta lo siguiente:
  1. Presencia de nubes.
  2. Transparencia del cielo.
  3. Humedad relativa y temperatura.
  4. Movimientos convectivos de la atmósfera.
  5. Situación y velocidad de la corriente en chorro (jet stream). 

martes, 18 de octubre de 2011

Para no perder el Norte

Gran Carro (click para ampliar)
Algunos amigos me han sugerido que dedique algunas entradas sobre nociones básicas de Astronomía, y me ha parecido una buena idea para que con el tiempo haya en este blog una buena recopilación de temas que puedan servir al que quiere iniciarse en la observación del cielo nocturno. 

Casi todos conocemos a alguien que en un principio se sintió atraído por la Astronomía y en seguida quiso adquirir un telescopio pensando que nada más dirigirlo al cielo podría contemplar esas coloridas nebulosas de los libros. Una vez en la gran superficie pilló ese instrumento de oferta que pone en la caja que puede alcanzar los 700 aumentos (o más), y el vendedor le dijo que por 100 euros se llevaría al hermano menor del mismísimo telescopio Hubble. Y seguro que ese amigo nos ha contado que esa misma noche dirigió todo ilusionado el telescopio al cielo y vio... más estrellas; barrió de aquí para allá la bóveda celeste, y nada ¡sólo más y más estrellas! "La Luna es una excepción, eso sí que es espectacular", nos habrá explicado, "pero ¿dónde están las galaxias, las nebolusas, esas nubes de color? Y encima le pongo el ocular ese que dicen que llega a los 700 aumentos ¡y no veo nada!" Al final ese telescopio se queda montado junto a la terraza o una ventana en el mejor de los casos (para observar la Luna o espiar al vecindario), y con eso acabó la afición a la Astronomía de nuestro amigo, que seguro que justificará su frustración explicándonos que "¿para qué quiero complicarme la vida pudiendo ver las fotos del Hubble por Internet?"

Lo descrito ocurre más a menudo de lo que pensamos porque a veces queremos satisfacciones inmediatas, subir toda una escalera de un salto, cuando toda dedicación requiere de un proceso de aprendizaje, que en el caso de las aficiones suele ser autodidacta y por tanto algo más lento. Así que el principio básico para el aspirante a astrónomo es tener paciencia y perseverancia: no debemos esperar grandes resultados inmediatos, y si no nos satisfacen los que obtenemos debemos ser obstinados y no cejar en el empeño de mejorarlos. Esto desde luego es aplicable a todo trabajo, pero la afición a la Astronomía tiene además algunas características que pueden hacernos tirar la toalla antes de tiempo:
 

sábado, 15 de octubre de 2011

Esas extrañas criaturas nocturnas

Bajo el título "Los Colores de la Noche" inicio mi andadura en este mundo llamado "blogosfera". ¿Y no es bastante acaso con las redes sociales para tener un escaparate y un púlpito, y (por qué no decirlo) dar rienda suelta a ese poquito de vanidad asociada a mostrar nuestras actividades y lo que nos hace un poco diferentes? Debería; pero prefiero tener un espacio propio más versátil y completo donde se pueda compartir algo más que un estado en un muro. Las redes sociales llegan a estresar, porque al final acabas demasiado obsesionado por a quién "le gusta" y quién calla, y se establece una especie de competición de coleccionistas de pulgares levantados. Así que a partir de ahora mi actividad estará más centrada en construir este blog en el que no pretendo otra cosa que compartir una afición y poner mi granito de arena en la divulgación de la Astronomía, eso sí, con las modestas pretensiones de un aficionado. 

¿Por qué titulo este blog como "los colores de la noche"? Digamos que es más poético que llamarlo "blog de astronomía" o algo así. Además es frecuente oir esta expresión cuando se habla de la obra de Van Gogh, el maestro que mejor ha sabido captar la belleza del cielo estrellado. Por eso también he escogido como cabecera parte de una de sus noches estrelladas, que hoy serían difíciles de contemplar por la excesiva e inadecuada iluminación artificial. Desgraciadamente hoy en día el color del cielo está virando a ese naranja enfermizo resultado de la conjunción del derroche de luz y dinero hacia el cielo con la polución atmosférica originada por el tráfico y la industria. Incluso en zonas rurales hay que alejarse cada vez más de los núcleos porque el derroche y la ostentación han sido hasta ahora el camino seguido.