Google+ Los Colores de la Noche: enero 2012
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sábado, 7 de enero de 2012

Naves en llamas más allá de Orión

Constelación de Orión. Exposición de 800 segundos a 400 ISO con cámara en paralelo (objetivo de 35mm f/1,8). Se pueden apreciar los principales objetos como la Nebulosa de Orión (la zona más brillante de la espada), la Flama y la nebulosa Cabeza de Caballo (a la izquierda del citurón) y parte del anillo de Barnard (el arco nebuloso a la izquierda de la foto).
Orión es una de las constelaciones más bellas e impresionantes del cielo. Destaca en las noches invernales gracias a sus brillantes estrellas y su disposición característica: Betelgeuse y Bellatrix en los hombros; Alnitak, Alnilam y Mintaka formando el cinturón y Rígel en la pierna derecha. Siguiendo la línea que forman las tres estrellas del cinturón encontramos a la estrella más brillante del firmamento, Sirio, en la constelación del Can Mayor. Estas estrellas junto a Aldebarán (en Tauro), Capella (en el Cochero) y Procyon (en el Can Menor) caracterizan las oscuras noches del invierno boreal. 

Orión era en la mitología griega un gigante y cazador, existiendo muchas variantes de su leyenda dependiendo de la fuente. Según algunos mitógrafos la leyenda de Orión es un conglomerado de reminiscencias de una figura arquetípica de diversas culturas -Gilgamesh, Prayapati, Tammuz, etc-, un gigante con ascendencia divina de virilidad y fuerza colosal, cazador, impulsivo y salvaje, casi invencible y que acaba despertando la desconfianza de los mismos dioses. Una de las versiones de la mitología griega cuenta que Orión se jactaba de ser capaz de matar a cualquier criatura, lo que irritó a Gea, que le envió un escorpión gigante para bajarle los humos. Orión y el Escorpión se enzarzaron en una larga batalla que terminó con su muerte, tras la que Zeus los elevó a los cielos pero en posiciones opuestas para que no volvieran a encontrarse (las constelaciones de Orión y Escorpio). Otras fuentes mitológicas relatan que Orión trató de violar a Pléyone mientras viajaba con sus hijas -las Pléyades- por Beocia; lograron escapar pero las persiguió durante siete años hasta que Zeus decidió elevarlas a los cielos lejos de su alcance. Orión cazaba acompañado de dos perros -que en el cielo están inmortalizados por las constelaciones del Can Mayor y el Can Menor- y frecuentemente se le representa persiguiendo a la Liebre (también es una constelación), a las Pléyades (en la constelación de Tauro) o al mismo Tauro. Relacionadas con el mito de Orión tenemos por tanto un buen número de constelaciones: Orión, el Can Mayor, el Can Menor, la Liebre, Tauro y Escorpio.