Google+ Los Colores de la Noche: 2013
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lunes, 4 de noviembre de 2013

Novedades sobre el cometa ISON

Por fin llega el momento decisivo para el impredecible ISON, cuyo perihelio está previsto para el 28 de noviembre. Los datos tomados a partir de septiembre no aclaran cuál será su comportamiento y no parece que llegue a alcanzar más brillo de -4 o -5 cuando esté más cerca del Sol, de modo que será muy difícil de observar a no ser que desarrolle una cola muy grande. Pero la gran incógnita es si el cometa se desintegrará y cuándo ocurrirá esto. 

Los datos apuntan a que el cometa difícilmente sobrevivirá. Para empezar parece que el tamaño de su núcleo es relativamente pequeño (de 1 a 2 kilómetros) y por otro lado la evolución de su brillo conforme se acerca al Sol está por debajo del llamado límite de Bortle, lo cual indica la posibilidad de que la actividad real del cometa sea más baja incluso que la aparente, y cuando esté más cerca del perihelio la repentina explosión de los gases pueda desintegrar el núcleo. No olvidemos que el cometa va a pasar a tan sólo 1,2 millones de kilómetros de la fotosfera solar (para tener una idea de lo que representa esta distancia consideremos que Mercurio está a unos 57 millones de kilómetros del Sol). 

De este modo los escenarios posibles serían tres: 
  • Que el cometa se desintegre antes del perihelio. Desde el punto de vista observacional sería la peor situación, pues desaparecería rápidamente.
  • Que se desintegre en el perihelio. Aquí existiría al menos la posibilidad de que haya desarrollado una gran cola que podría ser visible, como ocurrió en 2011 con el cometa Lovejoy: el núcleo del cometa desapareció pero la cola sobrevivió y pudo observarse muy bien en los amaneceres del Hemisferio Sur. 
  • Que sobreviva a su encuentro con el Sol. Es poco probable pero no se puede descartar. En este caso su vistosidad también dependerá de la cola que desarrolle, pues sólo unas dos semanas después del perihelio estará suficientemente separado del Sol como para poder observarlo en un cielo relativamente oscuro, y para entonces es posible que ya sean necesarios los prismáticos para verlo. 


Los días previos al perihelio será visible en los cielos matutinos atravesando la constelación de Virgo, teóricamente a simple vista con un brillo de entre 4 y 5 magnitudes. El 18 de noviembre estará cerca de la estrella Spica pero la presencia de la Luna complicará su observación. En cualquier caso el día más propicio para ver el ISON (o lo que quede él) será en la madrugada del 1 de diciembre, dos días después del perihelio, cuando la Luna y Mercurio pueden ayudar a localizarlo. 

Vista hipotética del cielo del amanecer (7:30 hora peninsular) del 1 de diciembre en caso de que del ISON sobreviva al menos una gran cola como ocurrió con el Lovejoy en 2011.

jueves, 5 de septiembre de 2013

El cometa ISON

El cometa ISON fotografiado por el Hubble en abril de 2013
Seguro que este nombre ya ha llegado a vuestros oídos. Del cometa C/2012 S1 (ISON) se han dicho ya muchas cosas: cometa del siglo, que será más brillante que la Luna Llena, un espectáculo, etc; incluso acabo de comprobar que algunos afirman que son naves extraterrestres. Ya estaban tardando. Ni me sorprende ni me espanto, porque uno ya está acostumbrado a que algunos medios de comunicación interpreten a su modo las noticias científicas, y que a veces prefieran no entender una palabra (o dos) para darle al asunto el toque espectacular y grandilocuente que -dicen ellos- gusta a las "audiencias". El problema es que cuando les da por redoblar campanas lo hacen con tal entusiasmo y generan tales expectativas que el fiasco posterior suele ser estrepitoso. Y esto ocurre especialmente con los eventos astronómicos, sean lluvias de estrellas, cometas, previsiones de actividad solar o conjunciones. El mencionado cometa no iba a ser menos. 

Este cometa fue descubierto en un observatorio ruso de la red ISON (International Scientific Optical Network) y de su estudio preliminar surgieron algunas conclusiones que apuntaban a que podría convertirse en un astro bastante brillante en su acercamiento al Sol. Se encontraba por entonces (septiembre de 2012) a más de 6 unidades astronómicas (seis veces la distancia de la Tierra al Sol) y mostraba un brillo de magnitud 18, que es 100.000 veces menos que la estrella más débil que podemos apreciar a ojo desnudo, pero bastante para un cometa a esa distancia. El cálculo de su órbita anticipaba que pasaría muy cerca del Sol (a 1,2 millones de kilómetros) el 28 de noviembre de 2013. Además en poco tiempo el cometa aumentó de brillo a un ritmo superior al habitual en estos cuerpos, y de las primeras curvas de luz (gráficos de previsión de la luminosidad del cometa) se llegó a prever un objeto extraordinariamente brillante para final de 2013. A partir de estas previsiones iniciales saltó la noticia: el cometa del siglo... qué digo del siglo, ¡del milenio!

domingo, 21 de julio de 2013

El cielo en verano (II)

En agosto oscurece antes que en los meses de junio y julio, y no hay que esperar mucho para comenzar a disfrutar de la Vía Láctea y las constelaciones estivales. Ya a las diez y media empezarán a ser visibles sobre el horizonte sur Escorpio y Sagitario, con las regiones más brillantes de nuestra galaxia ascendiendo por el cielo. En el artículo anterior comenzamos el recorrido desde Escorpio, Sagitario, la Serpiente y el Escudo, elevando nuestra vista progresivamente a mayor altura. Si miramos prácticamente sobre nuestras cabezas nos llamará la atención una estrella bastante brillante de color blanco-azulado; de hecho si echamos un vistazo a toda la bóveda celeste comprobaremos que es la más brillante de las que podemos ver (sin tener en cuenta al planeta Venus, que puede aún estar sobre el horizonte oeste). Se trata de Vega (de la constelación de la Lira), la quinta estrella más brillante del cielo nocturno. Si continuamos mirando hacia el norte por la Vía Láctea encontraremos otro astro destacado, Deneb (estrella principal de la constelación del Cisne); y si ahora volvemos a mirar al sureste contemplaremos sobre Sagitario y el Escudo la constelación del Águila, cuya estrella principal, Altair, forma junto a las anteriores los vértices del Triángulo de Verano

El cielo estival, mirando casi sobre nuestras cabezas después de oscurecer
La constelación del Águila se sitúa alta sobre el horizonte sureste al comienzo de la noche. Justo debajo de ella estará saliendo la constelación de Capricornio, más al Este Acuario y siguiendo la Vía Láctea hacia el Sur volveremos a las constelaciones del Escudo, Sagitario y Escorpio. Alfa aquilaeAltair, es una estrella de color blanco situada a 16 años luz del Sistema Solar. Bastante más joven que el Sol ("sólo" de unos 600 millones de años) es cuatro veces más luminosa y de un tamaño de 1,5 veces el de nuestra estrella. Lo que hace de Altair un astro bastante peculiar es su elevada velocidad de rotación, completando una vuelta sobre su eje en sólo 6 horas y media (el Sol tarda 25 días). Como consecuencia de ello las velocidades en las capas ecuatoriales deben rondar los 250 kilómetros por segundo y presenta un achatamiento acusado, de modo que el eje ecuatorial debe ser un 20% mayor que el polar. 

jueves, 27 de junio de 2013

El cielo en verano (I)

El 21 de junio a las 5:04 TU (7:04 hora de la Península Ibérica) tuvo lugar el solsticio de verano en el Hemisferio Norte (de invierno en el Sur). Fue la noche más corta del año en latitudes boreales; el Sol alcanza su máxima altura sobre el horizonte al mediodía y parece "detenerse" (de ahí el origen etimilógico de la palabra solsticio) para comenzar a perder altura de nuevo, de modo que conforme pasen los días las horas de luz irán disminuyendo hasta igualarse a las nocturnas en el equinoccio de otoño. La benignidad del clima en latitudes medias -sumado a que julio o agosto suelen ser los meses de vacaciones para la mayoría- invita a tener más contacto con el cielo estrellado. Puede que las condiciones atmosféricas no sean las mejores para la observación, pues el cielo suele presentar menos transparencia y la contaminación lumínica afecta por tanto en mayor medida, pero la aparición en nuestras noches de las zonas más brillantes de la Vía Láctea y la presencia de cierta actividad meteórica (debida principalmente a las Perseidas de agosto), son buenos motivos para alejarse de los núcleos urbanos y disfrutar del espectáculo de un cielo cuajado de estrellas. Si además tenemos unos prismáticos o un pequeño telescopio tenemos ocasión de observar una gran cantidad de objetos del catálogo Messier que están al alcance de pequeños instrumentos. 

Nuestra observación debería comenzar orientándonos correctamente, para lo que deberemos localizar el Gran Carro de la Osa Mayor, que estará sobre el horizonte noroeste bajando paulatinamente conforme pasen las horas y los días. Ayudándonos de este asterismo localizamos la estrella Polar y por tanto identificamos la dirección Norte tal y como se explica en este artículo. Si miramos al oeste tras ponerse el Sol podemos contemplar cómo Virgo (y su estrella Spica), la Cabellera de Berenice y el Boyero (con la anaranjada Arturo) presentan una posición cada vez más baja.

Primero identificamos el Gran Carro que nos lleva a la estrella Polar que nos indica la dirección Norte.
Conforme avance el verano se irán perdiendo hacia el Oeste las constelaciones de Virgo, la Cabellera de Berenice y el Boyero. Ofiuco, la Serpiente, Libra, Escorpio y Sagitario ocuparán el cielo de Sur a Suroeste.
Mientras tanto de Este a Sur comienza a salir paralela al horizonte la franja lechosa de la Vía Láctea. Nos llamará especialmente la atención una estrella roja y brillante: se trata de Antares, la principal del Escorpión, cuya característica forma se va incorporando en el cielo. La Vía Láctea se irá viendo antes conforme pasen los días (en Junio tendremos que esperar a la media noche, algo menos en Julio, y poco después de atardecer en agosto), y desde su región más brillante (donde se encuentra la mayor concentración de estrellas hacia el núcleo de nuestra galaxia) podemos comenzar nuestro recorrido por las principales constelaciones de estos meses. 

Fotografía de la región central de la Vía Láctea con las principales constelaciones y estrellas 

viernes, 31 de mayo de 2013

Tres planetas al atardecer

Durante los atardeceres de la última semana de mayo y comienzos de junio estamos disfrutando de una agrupación de planetas bastante llamativa. Mirando al oeste-noroeste, y justo después de ponerse el Sol (cuando empieza a oscurecer) se ve nuevamente a Venus como lucero vespertino, y a unos grados el majestuoso Júpiter, que tras reinar en los cielos invernales se aproxima a su conjunción con el Sol. El tercero en el grupo es el escurridizo Mercurio -que alcanzará su máxima elongación el 12 de junio- y que por su proximidad a los otros planetas será fácil de identificar entre las luces del ocaso. 

Cielo del atardecer el viernes 24 de mayo. A la derecha se puede apreciar Venus, Mercurio y Júpiter
Las posiciones relativas de los tres planetas variarán rápidamente. Por un lado Mercurio va ganando altura  sobre el horizonte bajando de brillo hasta situarse cerca de la magnitud -0,1 y pasando de la constelación de Tauro a Géminis. Igualmente Venus se verá a mayor altura conforme pasen los días manteniendo un brillo de magnitud -3,9. Por otro lado Júpiter permanecerá en su posición en Tauro, pero será cada vez más difícil de observar por estar el Sol más cerca de esta zona del cielo al avanzar el mes. 

A comienzos del mes de junio aún se podrán observar los tres planetas más o menos alineados sobre el horizonte occidental, con Júpiter muy bajo, seguido del brillante Venus y Mercurio.

Vista del cielo occidental el 1 de junio a las 21:45 hora peninsular (19:45 TU)
Júpiter se perderá por el horizonte en cuestión de dos días, pero aún podremos observar a los dos planetas interiores con la Luna renacida el 10 de junio.

Vista del cielo occidental el 10 de junio a las 22:00 horas (20:00 TU). Venus es el astro más brillante a la derecha de la Luna y Mercurio el situado un poco más alto. 
Por último Mercurio y Venus se aproximarán a unos 2º el 18 de junio, y a partir de aquí el primero se verá más bajo hasta que al final del mes desaparezca bajo el horizonte.

Vista del cielo occidental el 18 de junio a las 22:00 horas (20:00 TU). Venus es el astro más brillante, y a dos grados a la izquierda está Mercurio. Las dos estrellas situadas más arriba son Pollux y Castor, de la constelación de Géminis. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

El cometa C/2011 L4 (PANSTARRS)

Este año puede que tengamos alguna que otra sorpresa con cometas, y mientras aún existe bastante incertidumbre con el cometa ISON (cuyo mejor momento se espera en noviembre con un brillo de magnitud -13'5, algo mayor que la Luna llena), en marzo podremos observar a simple vista el C/2011 L4 (PANSTARRS), aunque bastante bajo en el horizonte occidental tras la puesta de Sol. Este cometa ha aumentado rápidamente de brillo (de magnitud 6,5 a 4 en apenas tres semanas) convirtiéndose en un objeto observable a simple vista en los cielos del Hemisferio Sur. A comienzos de marzo se aproximará más al Sol y seguirá aumentando de brillo posiblemente por debajo de magnitud 2 (previsto para el día 9) y tras el perihelio irá apareciendo en los cielos del Hemisferio Norte mientras baja de brillo progresivamente en la segunda quincena del mes. 

Carta de localización del cometa PANSTARRS durante la segunda quincena de marzo (fuente: cometografía.es
En las latitudes medias de nuestro Hemisferio será visible justo después de la puesta de Sol sobre el horizonte oeste. El día 13 se presentará junto a la Luna recién salida de Nueva en la constelación de Piscis, y será fácil de localizar entre las 19:00 y las 20:00 hora peninsular, aunque al estar inmerso en la luz del crepúsculo puede que necesitemos ayudarnos con unos prismáticos. Poco a poco irá aumentando su altura sobre el horizonte pasando a la constelación de Pegaso y Andrómeda al final de mes, al tiempo que está previsto que disminuya su brillo a magnitud 4. Para observarlo hará falta un horizonte oeste muy despejado y transparente, especialmente en la primera quincena de marzo. Será también un bonito objeto para fotografiar con las últimas luces del día. 

Carta detallada de localización del cometa PANSTARRS durante la primera quincena de marzo
Carta detallada de localización del cometa PANSTARRS durante la segunda quincena de marzo