Google+ Los Colores de la Noche: septiembre 2013
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jueves, 5 de septiembre de 2013

El cometa ISON

El cometa ISON fotografiado por el Hubble en abril de 2013
Seguro que este nombre ya ha llegado a vuestros oídos. Del cometa C/2012 S1 (ISON) se han dicho ya muchas cosas: cometa del siglo, que será más brillante que la Luna Llena, un espectáculo, etc; incluso acabo de comprobar que algunos afirman que son naves extraterrestres. Ya estaban tardando. Ni me sorprende ni me espanto, porque uno ya está acostumbrado a que algunos medios de comunicación interpreten a su modo las noticias científicas, y que a veces prefieran no entender una palabra (o dos) para darle al asunto el toque espectacular y grandilocuente que -dicen ellos- gusta a las "audiencias". El problema es que cuando les da por redoblar campanas lo hacen con tal entusiasmo y generan tales expectativas que el fiasco posterior suele ser estrepitoso. Y esto ocurre especialmente con los eventos astronómicos, sean lluvias de estrellas, cometas, previsiones de actividad solar o conjunciones. El mencionado cometa no iba a ser menos. 

Este cometa fue descubierto en un observatorio ruso de la red ISON (International Scientific Optical Network) y de su estudio preliminar surgieron algunas conclusiones que apuntaban a que podría convertirse en un astro bastante brillante en su acercamiento al Sol. Se encontraba por entonces (septiembre de 2012) a más de 6 unidades astronómicas (seis veces la distancia de la Tierra al Sol) y mostraba un brillo de magnitud 18, que es 100.000 veces menos que la estrella más débil que podemos apreciar a ojo desnudo, pero bastante para un cometa a esa distancia. El cálculo de su órbita anticipaba que pasaría muy cerca del Sol (a 1,2 millones de kilómetros) el 28 de noviembre de 2013. Además en poco tiempo el cometa aumentó de brillo a un ritmo superior al habitual en estos cuerpos, y de las primeras curvas de luz (gráficos de previsión de la luminosidad del cometa) se llegó a prever un objeto extraordinariamente brillante para final de 2013. A partir de estas previsiones iniciales saltó la noticia: el cometa del siglo... qué digo del siglo, ¡del milenio!