Google+ Los Colores de la Noche: junio 2015
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miércoles, 24 de junio de 2015

Conjunción entre Venus y Júpiter

Ver aproximaciones aparentes entre los planetas es frecuente, y cuando tienen lugar al atardecer o amanecer resultan muy atractivas y sencillas de fotografiar. Pero que además se trate de los planetas más brillantes del cielo, con mayor tamaño aparente, y que se puedan observar a la vez a través del telescopio, convierte esta conjunción en un evento especial. Durante los últimos días, después de la puesta de sol, destacan sobre el horizonte occidental dos astros brillantes en posiciones relativamente cercanas cuya distancia se reduce paulatinamente: se trata de los planetas Venus y Júpiter, los astros más brillantes de estas noches estivales. Durante la noche del 30 de junio llegarán a situarse a sólo 22 minutos de arco uno de otro (menos que el diámetro del disco lunar), lo que permitirá que incluso puedan observarse en el mismo campo a través del telescopio. 

Mirando hacia el oeste el 30 de junio a las 23:00 hora peninsular (click para ampliar)
Con un brillo de magnitud -4.4 Venus es el primer astro en aparecer entre las luces crepusculares y algo después lo hace Júpiter (con magnitud -1.8) un poco al suroeste. El 24 de junio estarán a una distancia angular de 3º 32' que irá disminuyendo hasta los 22' en la tarde del día 30. Realmente llegarán a aproximarse hasta los 20 minutos en la madrugada del día 1 de julio, pero estarán debajo del horizonte en ese momento. 

Campo de un telescopio de 952 mm de distancia focal y un ocular de 14 mm
Si disponemos de un telescopio y le insertamos un ocular de aumentos medios los dos planetas aparecerán en el campo con un tamaño aparente idéntico de unos 32 segundos de arco. Júpiter es fácilmente distinguible gracias sus cuatro satélites y por sus bandas nubosas, de las que al menos se diferencian claramente dos; por su parte Venus aparece como una pequeña luna blanca y brillante, con su disco iluminado al 34% y sin detalle alguno que ofrecer. No esperemos una imagen estable y nítida, pues es previsible bastante turbulencia atmosférica tanto por la poca altura sobre el horizonte como por la hora de observación. 

Aspecto que presentarán Júpiter (con sus satélites galileanos) y Venus a través del telescopio